Después de algún tiempo con esta pieza agotada, llega a Casa do Cura de nuevo el gallo de Faro.
Este es un botijo tradicional de la alfarería asturiana, pieza de mucha elaboración, destinada a situaciones especiales como celebraciones, bodas… José Vega, “Selito” sigue haciéndolos a mano, sin alterar ni su forma ni su decoración, tal como siempre se hizo en Faro.

La gallina, que también es un botijo, tiene más decoración en las alas y la cabeza. Las dos figuras se llenan por una abertura superior, cerrada con una pequeña tapa con bisagra y vierten el agua por el pico .

Las líneas pueden ser en verdes, de óxido de cobre, o marrones, de manganeso, sobre el esmalte blanco de estaño, que es tradicional en esta alfarería.